Cuando empecé a escribir sobre mis bordes interiores me imaginaba en una cabaña, me encantaba la idea de un lugar pequeño, escondido y aislado que me diera refugio, paz y acogimiento para escribir más íntimamente.

Para mí una cabaña es más que un lugar, es libertad, familiaridad, silencio, introspección y otro tipo de conexión, es la búsqueda de algo que no tengo prisa por encontrar porque en el camino de descubrirme estoy escribiendo esta historia que poco a poco va tomando sentido.

Entonces esta es la cabaña que abrí para las personas que queremos compartir un mismo espacio. Es una cabaña que permanece abierta y la escritura es el fuego del centro: lo que nos reúne ahora, lo que nos deja ser diferentes y orgullosos de ser las personas que somos sin sentir que deberíamos ser más o mejores.

Comunidad:

Lo que hacemos en la cabaña abierta:

  • «Fogatas de la cabaña» reunión en línea en la que compartimos nuestras experiencias sobre cómo conversamos con nuestra propia escritura.
  • Cartas desde la cabaña, enviadas para sentirnos más cerca y acompañados(as).
  • Talleres abiertos de escritura introspectiva.
  • Encuentros especiales trimestrales donde hacemos actividades para conocernos mejor y crear un espacio de acompañamiento aún más especial.
  • Ciclos temáticos donde exploramos la escritura desde la memoria, el deseo, los vínculos, el miedo y el amor.